Situación laboral de las empleadas del hogar

Según informa la Fundación Alternativas la reforma de la relación laboral de las empleadas del hogar que entró en vigor en 2012 no ha producido a día de hoy los efectos que la motivaron. La adopción de las principales medidas que necesitan introducirse para acabar con la discriminación de estas trabajadoras respecto del Régimen General se ha pospuesto hasta 2021. Actualmente este colectivo se encuentra en una clara situación de desigualdad que contraviene derechos fundamentales de no discriminación por raza, sexo o nacimiento recogidos en la Constitución Española.

En la actualidad las trabajadoras del hogar pueden ser despedidas sin causa, carecen de prestación por desempleo, cotizan muy poco por lo que las pensiones también son bajas y no existe una protección especial para las embarazadas. Para superar esta discriminación, se propone introducir una prestación por desempleo adecuada, destinar una subvención progresiva a los empleadores y seguir el ejemplo del cheque-servicio francés.

Las claves

  1. Más del 89% de las 616.900 personas empleadas del hogar son mujeres, de las cuales más de la mitad son migrantes y solo 410.634 están afiliadas a la Seguridad Social.
  2. La actual normativa sobre empleadas de hogar constituye un caso claro de discriminación indirecta por razón de sexo y supone una menor protección de sus derechos laborales y de la seguridad social.
  3. Por el momento se ha pospuesto la discusión de los cambios introducidos por la reforma de 2012 sobre la relación laboral de las empleadas del hogar hasta 2021.
  4. Actualmente las empleadas del hogar no disponen de acceso a la prestación por desempleo, cotizan muy poco lo que generará pensiones muy precarias, pueden ser despedidas sin una causa y no existe una protección especial para embarazadas. Esto contradice la Constitución Española ya que discrimina a las trabajadoras por razón de su sexo, raza y nacimiento.
  5. El ‘cheque-servicio’ francés constituye un ejemplo de éxito ya que además de aflorar el empleo sumergido en el sector, garantiza el sueldo y las cotizaciones correspondientes e introduce deducciones fiscales para los empleadores.
  6. El sistema de cuidados no puede contar de manera indefinida para su sostenimiento con un colectivo de trabajadoras a las que se mantiene en condiciones de pobreza, vulnerabilidad e infraprotección.