Qué piscina desmontable elegir

Se acerca el  verano y la idea de  disfrutar de una piscina desmontable en la terraza o en el patio de nuestra casa, sobre todo si en la familia hay niños. Sin embargo, esta idea a menudo se descarta porque se desconocen las pautas para su mantenimiento. Aquí van unos consejos sobre qué piscina elegir y todos los extras necesarios para poder disfrutar de una piscina sin salir de casa.

Lo primero en lo que hay que pensar antes de comprar una piscina desmontable, es si el terreno del que se dispone es adecuado para ello. Eso significa, en primer lugar, que la superficie esté plana y nivelada y en segundo lugar, que se disponga de  un tamaño considerable, teniendo en cuenta que tiene que caber la piscina más un margen de 1m – 1,5m.

Por otro lado, existen diferentes tipos de piscinas desmontables. Las más económicas son las de plástico, que estas a su vez pueden ser hinchables o tubulares. Las tubulares tienen una estructura un tanto más rígida, y dan la sensación de piscina de mayor calidad. Su precio no varía mucho respecto a las hinchables y ambas son muy prácticas porque se montan y desmontan muy fácilmente.

Si se busca una piscina desmontable un poco más robusta, existe un nivel intermedio que son las piscinas de acero. Estas son más rígidas y sobre todo, más duraderas. De hecho, se pueden mantener durante todo el año, pero también se pueden desmontar cuando acaba el verano y guardar en el trastero hasta el verano siguiente. Son la alternativa ideal a las piscinas enterradas. También existen dos alternativas más: las piscinas de madera y las innovadoras piscinas de composite. Las piscinas de madera tienen esa característica estética cálida, acogedora y de buen gusto. La desventaja es que requieren mayor mantenimiento, pero a su vez son más resistentes. Por ello, las piscinas de composite (mezcla de madera y resina) son las más versátiles: bonitas por fuera, duraderas y requieren bajo cuidado, ya que no se astillan.

Pero mantener una piscina en el jardín no es algo tan sencillo como llenarla de agua. Para que el agua tenga buena calidad y se pueda disfrutar de la piscina durante mucho tiempo, libre de insectos y sin riesgo de infecciones, hay que tener llevar a cabo ciertos cuidados. Para ello, se precisa:

  • Cloro y reductor de Ph. El cloro es imprescindible para mantener limpia el agua de la piscina y que esta luzca cristalina. Se recomienda leer las instrucciones del fabricante y hacerse con un estuche analizador para mantener correctos los niveles de cloro y ph (entre 7,2 y 7,4).
  • Bomba de filtración o depuradora. Es importante que el agua esté constantemente circulando, tanto para evitar desechos como para evitar que se condensen los productos químicos.
  • Mango limpiador de fondo. Muchas veces se quedan restos de hojas, polvo, tierra o insectos en el interior de la piscina. Con un buen mango limpiador se evitarán estos problemas. Del mismo modo, es importante que se limpie regularmente el filtro de la piscina.
  • Recoge hojas. Es  fundamental para limpiar la superficie.
  • Tapiz para el suelo y cobertor. No se puede ubicar la piscina directamente sobre el suelo, tanto para facilitar la superficie exterior como para evitar que la piscina sufra algún daño, se recomienda proteger el suelo.  Un cobertor cuando no se utiliza la piscina hará que el agua permanezca limpia.