Moda sostenible para cuidar el planeta

El sector de la moda es uno de los que genera más impacto en el medio ambiente. La fabricación de toneladas de prendas al año, los materiales con los que trabaja, los recursos que explota, los deshechos que genera… son problemas que ya nos están pasando factura. El cambio a la moda sostenible es una solución, ¿quizá la única?

¿Sabes cuántos litros de agua se necesitan para fabricar unos vaqueros? Según un estudio de la Universidad Politécnica de Madrid, entre 2.130 y 3.078. El equivalente a la cantidad de agua que bebe una persona en cuatro años. Es un ejemplo del gran impacto que el sector textil tiene en los recursos hídricos de nuestro planeta.

Los problemas se agravarán con el avance del cambio climático. Naciones Unidas avisa de que para 2040 la demanda mundial de agua se incrementará en un 50 %. Los culpables: las sequías y otros desastres naturales, que se multiplicarán en los años que vienen. Es imprescindible, por lo tanto, disminuir el consumo de recursos, tanto energéticos como hídricos.

La Unión Europea ha propuesto recientemente una nueva estrategia a favor de procesos más sostenibles en el sector que ayuden a impulsar en el mercado aquellas prendas y textiles fabricados de manera respetuosa con el entorno y a tomar medidas enérgicas contra las empresas que engañen a los consumidores con afirmaciones ambientales falsas.

“La sostenibilidad y los procesos de fabricación ecológicos y éticos, tanto con nuestro entorno como con los derechos laborales y sociales y el respeto a los animales, son cada vez más importantes dentro de las estrategias de las empresas y marcas de moda”, explica Xenofon Eleftheriadis, Director de Comunicación Global del buscador de productos de moda online GLAMI. “Por su parte -continúa Eleftheriadis-, los usuarios también están cada vez más concienciados y son mucho más exigentes con la calidad y las garantías de la moda que consumen”. GLAMI trabaja con más de 500 firmas sostenibles y cuenta en su plataforma con filtros que permiten al usuario cribar sus búsquedas según los certificados de sostenibilidad más destacados.

Cómo es la ropa sostenible

La moda sostenible hace suyo el concepto de ecomomía circular, según el cual todo se reutiliza y se eliminan los deshechos. También adopta los principios del ecodiseño: para diseñar un producto, es imprescindible tener en cuenta el impacto medioambiental que va a dejar a lo largo de su vida y reducirlo al mínimo posible.

Para ello, tanto a la hora de diseñar una prenda de moda sostenible como, en la parte que toca al consumidor, de ir a comprar ropa, es importante priorizar la ropa fabricada con materiales naturales, como:

  • Algodón orgánico, que se cultiva de forma tradicional, sin ningún pesticida. Esta fibra natural absorbe muy bien la humedad y es fácil de procesar y, además, su biodegradabilidad tarda solo de cinco a seis meses.
  • Lino orgánico.
  • Bambú. Al crecer, esta hierba no requiere casi de agua en comparación con otros materiales, ni tampoco del uso de fertilizantes sintéticos. Además, los campos de bambú tienen el poder de absorber carbono.
  • Fibras de árbol, para elaborar materiales como el lyocell.
  • Cáñamo industrial. Para su cultivo no se necesitan herbicidas químicos agresivos e incluso reduce las plagas de forma natural.
  • Cuero vegetal, obtenido de piel de setas.
  • Fibra de naranja y de piña (el piñatex).
  • Pieles de pescado.

La lista es muy larga, y sigue creciendo día a día. La investigación en materiales para la fabricación de moda sostenible es una actividad en alza.

Otra opción muy válida es la ropa hecha con materiales reciclados, como redes de pesca,  cápsulas de café, botellas de plástico o neumáticos o prendas de ropa descartadas. Un gran porcentaje de la ropa que se produce está hecha con fibras sintéticas, que incluyen elastina, nailon y acrílico. El poliéster es el más común en la producción total de fibras, debido a la durabilidad y versatilidad únicas del plástico. Dado que los materiales sintéticos pueden tener un impacto negativo y a largo plazo en el medio ambiente, muchas marcas están recurriendo a versiones recicladas de fibras sintéticas para sus procesos de fabricación.

El papel del consumidor

No solo se trata de comprar ecoprendas, también de consumir moda de forma inteligente: a menudo compramos ropa sin planificarlo, por un impulso, porque esa prenda está de moda… ¿Pero realmente la necesitamos? 

Para evitar que pase esto, es recomendable llenar el armario con prendas atemporales que valdrán durante un largo período de tiempo y no pasarán de moda: unos vaqueros de calidad, un vestido negro o una camisa blanca son algunos ejemplos. El objetivo es reducir el impacto negativo en el medio ambiente que causa la acumulación y el vertido innecesario de grandes cantidades de ropa que se ha dejado de usar. 

También es importante escoger prendas fabricadas cerca de la zona en la que se vive, para evitar los transportes de punta a punta del planeta, que son responsables de la emisión de toneladas de CO2 a la atmósfera. Como en el caso de los productos de alimentación, comprar km0.