¿Cómo limpiar las ventanas sin dejar rastro?

Una actividad tan simple como limpiar los cristales de las ventanas aporta mucho confort en todas las épocas del año,  y más aún cuando las horas de luz diurna del verano predominan sobre la oscuridad. Una empresa especializada en la limpieza de comunidades, Puligaviota, nos informa sobre trucos caseros para que la limpieza de los cristales de las ventanas sea mucho más eficaz con el mínimo esfuerzo.

  • Antes de “atacar” todas las ventanas de la casa, es importante echar un vistazo al pronóstico del tiempo y darle preferencia al tiempo nublado. En tiempo caluroso y soleado, las marcas de limpieza  pueden secarse demasiado rápido y permanecer visibles. Esto hace que la limpieza sea más laboriosa,
  • Aunque hay una multitud de productos especializados, las recetas de la abuela siempre demuestran su valor. Se puede limpiar los cristales  con agua caliente y champú o una taza de vinagre blanco.
  • También se puede cortar un limón por la mitad y frotar las ventanas con él, antes de secarlas bien con un paño. Esto hará que las ventanas sean aún más brillantes.
  • Limpiar las ventanas con papel de periódico:  los trapos y las toallas de papel tienden a dejar marcas en las ventanas. Para evitar que las ventanas se vuelvan más opacas después de limpiarlas, se deben elegir telas de microfibra. Otra opción aún más simple es usar el periódico arrugado en una bola.
  • Limpiar las ventanas con un limpiador de vapor: algunos limpiadores de vapor ofrecen un accesorio dedicado para limpiar las ventanas sin esfuerzo equipados con pértigas similares a las utilizadas en la limpieza de piscinas. Entonces se puede prescindir del detergente y usar solo vapor para quitar la suciedad y las manchas de las ventanas, una opción muy efectiva e interesante.
  • Limpiar las ventanas sin dejar marcas: para evitar que una lluvia estropee todos los esfuerzos, se debe poner una mezcla de agua y alcohol metilato en las ventanas bien sean ventanas del hogar o ventanas de oficinas. No solo quedarán impecables, sino que seguirán siéndolo porque los metilatos impiden que las gotas de lluvia dejen rastros.