¿La pandemia favorece el crecimiento de Bitcoin?

El Bitcoin continúa su tendencia alcista debido, fundamentalmente, a la visión de traders e inversores, pero también a unas tasas de interés cerca de cero, la incertidumbre económica y social debido a la pandemia del COVID-19, la intensificación del uso de tecnologías y medios de pagos alternativos y la llegada de nuevos tipos de inversores a los mercados.

Las criptomonedas como el Bticoin tienen unas características únicas que pueden provocar grandes pérdidas. Según informa La Vanguardia olvidar la contraseña de acceso, puede costarle a un informático,  Stefan Thomas una fortuna. Este programador obtuvo en 2011, la cantidad de 7.002 bitcoins (180,8 millones de euros al valor actual) que por entonces no tenían ningún valor práctico. Creó una wallet (monedero de bitcoins, asimilable a una cuenta bancaria) y la almacenó en un disco duro externo junto con las claves de acceso a la cartera digital con un complejo sistema de seguridad que permite un número limitado de accesos antes de destruir definitivamente la información. La situación es dramática porque Stefan ha olvidado la contraseña de acceso y, efectivamente, está a punto de perder el valor de la inversión porque solamente le quedan 2 accesos para introducir la contraseña correcta.

Las razones del triunfo de Bitcoin

La cadena de bloques, más conocida por el término en inglés blockchain, es un registro único, consensuado y distribuido en varios nodos de una red. En el caso de las criptomonedas, como el Bitcoin,  podemos pensarlo como el libro contable donde se registra cada una de las transacciones.

Las transacciones son validadas antes de que se agregue un nuevo bloque a la cadena y es tan seguro que hasta se ha acuñado el término de ‘protocolo de confianza’. Nadie lo reglamenta o lo controla, es expansible, solo basta validar los datos y registros que están protegidos por criptografía adelantada y no permite que los datos de origen sean eliminados o modificados.

Bitcoin es finito, al contrario que las monedas tradicionales, gestionadas por un banco central y que pertenecen a un estado o varios estados. Bitcoin no es de nadie, por lo tanto, está fuera de agendas políticas y económicas y no se pueden emitir más de los que hay hoy en día. Según Strecht Ricou: “Este elemento es muy importante, ya que Bitcoin no aporta rendimiento como un activo tradicional, al igual que el oro. Bitcoin sirve de protección frente a movimientos de inflación muy bruscos, permite a inversores y traders diversificar sus medios de pago, reduciendo el riesgo de exposición a una determinada moneda convencional como el dólar”.

Para Strecht Ricou: “Nuevos tipos de inversores llegaron a los mercados en masa en 2020; al quedarnos en casa, todos tuvimos más tiempo para dedicarnos a otras tareas en el hogar, incluidas las inversiones en los mercados”.