Impermeabilizar el tejado: para qué sirve y qué elementos hay que tener en cuenta

El tejado de una casa está expuesto de manera permanente a la lluvia, al viento, al granizo, a la nieve, al sol… Para protegerlo, impermeabilizar el tejado es clave para garantizar un buen aislamiento térmico, ahorrar energía y prolongar la vida útil de la vivienda.

Impermeabilizar el tejado

Por qué impermeabilizar el tejado

El tejado es uno de los elementos importantes a los que debemos prestar atención cuando nos embarcamos en la reforma de una vivienda o si contratamos a un constructor para que materialice la casa de nuestros sueños. Estos son los principales objetivos que perseguimos a la hora de impermeabilizar el tejado:

Evitar las filtraciones de agua

Un tejado que no es perfectamente impermeable es probable que sufra múltiples filtraciones. Aparte de la incomodidad que experimenta a los propietarios, estas filtraciones, procedentes sobre todo de la lluvia, pueden estropear rápidamente a la propiedad.

Además de estropear el aislamiento del tejado y favorecer la aparición de moho, las filtraciones tienen un impacto negativo tanto en el rendimiento térmico de la casa como en la calidad del aire interior.

Ahorrar energía

A menudo pensamos que la calidad de las ventanas es la responsable del aislamiento y el rendimiento de la calefacción. Sin embargo, hay que tener en cuenta que entre el 25 y el 30 % de las pérdidas de energía provienen del tejado. Por tanto, un buen aislamiento combinado con una buena impermeabilización de tejados son esenciales y permitirán ahorrar dinero en la factura de electricidad.

Para proteger aún más el tejado, se recomienda la instalación de unas placas asfálticas y de una membrana de impermeabilización. Estos elementos ayudan a proteger eficazmente contra el riesgo de infiltración.

¿Cómo se garantiza la impermeabilidad de un tejado?

Una estructura sólida, un tejado resistente y un buen aislamiento son elementos importantes que garantizan la impermeabilidad de cualquier tejado, pero no son los únicos elementos que hay que tener en cuenta.

Estos son los elementos que garantizan la impermeabilización de los tejados:

La cubierta del tejado

Las tejas, pizarras y otros materiales para tejados son esenciales para impermeabilizar el tejado. Su diseño es bastante técnico y depende del entorno en el que se coloque.

Para evitar el levantamiento de la superficie, se debe realizar una buena fijación (por ejemplo, con clavos, tornillos o ganchos para tejas y pizarra). Además, algunos materiales, como las tejas de terracota, pueden volverse porosas con el tiempo y perder así su capacidad de impermeabilización. Para evitarlo, es importante realizar tratamientos de impermeabilización cuando sea necesario.

Del mismo modo, el desarrollo de musgo y algas puede interrumpir el paso del agua, e incluso agrietar las tejas y provocar filtraciones, de ahí la importancia de la limpieza periódica del tejado.

La base del tejado

La cubierta del tejado no siempre es suficiente para garantizar la impermeabilización y hacer frente a las inclemencias del tiempo. Es la malla que hay debajo del tejado la que garantiza una perfecta impermeabilización al agua, al aire y al polvo, incluso cuando se rompe una teja.

La instalación de una lámina bajo el tejado es obligatoria en toda reforma, independientemente del material elegido, la pendiente del tejado y las condiciones climáticas.

Barreras de vapor para el aislamiento a largo plazo

Para garantizar un aislamiento duradero y eficaz, es necesario un buen sellado del aire y del vapor de agua. Por lo tanto, cuando se aísla el tejado es esencial la instalación de una barrera de vapor. Debe colocarse en el lado caliente del aislamiento para evitar la transferencia de humedad al aislamiento y para evitar la pérdida de calor en la medida de lo posible.

Es aconsejable comprobar el estado de la impermeabilización una vez al año y después de cualquier inclemencia meteorológica, para asegurarse de que no han aparecido nuevas filtraciones.

Impermeabilización de tejados planos

Por definición, los tejados planos tienen una pendiente poco pronunciada y no permiten que el agua de lluvia escurra de la misma manera que un tejado inclinado. La cubierta y la impermeabilización que la acompaña es, por tanto, un elemento importante a elegir.

Hay dos tipos principales de revestimiento para impermeabilizar el tejado de este tipo:

  1. Impermeabilización bituminosa: ampliamente utilizada para las terrazas, la membrana bituminosa es resistente a los impactos, las perforaciones y los desgarros, y también a los rayos UV. Este tipo de membrana está disponible en forma de rollo o de lámina y se suelda con aire caliente. Tiene una vida útil de unos 20 años.
  2. Impermeabilización elastomérica: la membrana elastomérica consta de dos capas: una para instalar el revestimiento y otra para el acabado. Es ideal para grandes superficies, es muy resistente y tiene una vida útil de aproximadamente 35 años. El elastómero se fija en frío con un adhesivo bituminoso y requiere muy poco mantenimiento.

¿Y si la impermeabilización resulta defectuosa?

Las inclemencias del tiempo o un mal mantenimiento pueden provocar defectos en la impermeabilización de tejados. En estos casos, lo mejor es actuar rápidamente para que el problema no se agrave. ¿Cuáles son las señales de alarma y cómo hay que reaccionar?

Lo más importante es detectar los signos de fugas. Para evitar que la situación empeore, es muy importante saber identificar los primeros signos del problema. Por ejemplo, se puede notar que la pintura se está descascarando, presenta pequeñas grietas en el tejado, un marco de madera está empezando a pudrirse, han salido manchas de humedad o incluso rastros de moho. Al notar alguna de estas cosas, es importante encontrar el origen del problema lo antes posible.

Es el momento de llamar a un profesional en impermeabilización para que pueda establecer el origen del problema y llevar a cabo las reparaciones necesarias. Cuanto antes se actúe, menos costosa y menos larga será la obra.