El hormigón impreso gana terreno en la construcción ecológica

El hormigón impreso también puede ser un material ecológico. Cuando se piensa en construcciones ecológicas, lo primero que se viene a la cabeza son las casas en las que predominan materiales como la madera, la piedra natural o el ladrillo. Pero seguramente no se pensaría en un material que a menudo se considera como más “industrial”, a pesar de que sus credenciales ecológicas superan ampliamente a la mayoría de sus competidores.

Este material para pavimentos o revestimientos se utiliza desde la Antigüedad. Sin embargo, no ha sido hasta las últimas décadas cuando ha ido ganando terreno en el sector de la construcción (y la construcción ecológica en particular) debido a sus numerosas ventajas y propiedades. Por eso, el hormigón pulido está cada vez más presente en obras y reformas, incluso en los proyectos que se rigen por estándares ambientales exigentes.

Existe la falsa idea de que una casa de madera o de piedra es más natural y, por lo tanto, más “ecológica”. Sin embargo, a menudo no es así. Hay que tener en cuenta que estos materiales se extraen de la naturaleza, a menudo en bosques y canteras situadas a miles de kilómetros de distancia de la obra. Su extracción tiene impacto en el medio ambiente, al igual que el transporte.

En cambio, el hormigón impreso se elabora en el mismo lugar de la obra mediante la conocida fórmula de mezclar cemento, agua y agregados como arena o grava, además de algunos aditivos que mejoran sus características (o dan el color deseado al producto final eligiendo entre una amplia paleta). Todos los componentes del hormigón pulido suelen proceder de plantas locales, por lo que se reduce el transporte y las emisiones contaminantes.

La colocación del hormigón impreso también es mucho más rápida que la de otros pavimentos y revestimientos, lo que disminuye el consumo de energía. Generalmente, basta con preparar la superficie, verter el hormigón y nivelarlo. A continuación, se emplean unos moldes reutilizables para darle el acabado deseado, que puede imitar a cualquier material: piedra, madera, adoquín, etc. Finalmente, se aplica una capa de resina que sella la superficie para hacerla impermeable y prevenir el deterioro del acabado realizado.

Máxima durabilidad del hormigón con el mínimo mantenimiento

Otro aspecto importante a la hora de elegir materiales de construcción ecológicos es la durabilidad y el mantenimiento. Materiales como la madera necesitan un mantenimiento periódico mediante barnices o pinturas especiales (y altamente tóxicos) para conservar su color y propiedades.

En cambio, el hormigón es un material muy duradero que apenas precisa mantenimiento. Resiste perfectamente la acción del sol, la lluvia, el viento y el granizo sin que la superficie se deteriore. Los cambios de temperatura tampoco son un problema porque se instalan juntas de dilatación que previenen la aparición de grietas.