Diferencias entre los huevos ecológicos y camperos

¿En qué se diferencian los huevos ecológicos y los camperos?. El huevo es uno de los alimentos más utilizados en la cocina española. Puede cocinarse de múltiples maneras, obteniendo así una amplia gama de platos. Entre los beneficios que aporta al cuerpo humano está su alto número de nutrientes. Pero a la hora de acudir al supermercado, la gran cantidad de opciones que existen hacen que en ocasiones los consumidores no sepan la diferencia entre ellos.

Los tipos de huevos que podemos comprar en el mercado se clasifican por una numeración estándar que define la Unión Europea:

  • Tipo 0 o producción ecológica: huevos ecológicos
    Los huevos ecológicos son un producto cada vez más demandado entre la población. Estos proceden de gallinas que viven en corrales al aire libre. Para que obtengan este distintivo, las gallinas deben haber sido alimentadas con pienso de agricultura ecológica. Estas gallinas tienen hábitos de vida saludables como ocho horas de sueño diarias o acceso a un terreno de como mínimo 4 metros cuadrados por animal. En las tierras en las que viven no se han usado abonos o plaguicidas.
  • Tipo 1: de  gallinas camperas.
    Son menos específicos en cuanto a la producción de estos. Sus únicos requisitos son que las gallinas tengan acceso al exterior y dispongan de al menos 4 metros cuadrados  por gallina como mínimo. La principal diferencia es que las gallinas que producen huevos camperos no necesitan tener una alimentación ecológica.
  • Tipo 2:  de gallinas criadas en suelo.
    Estas gallinas  tienen libertad de movimiento en  un gallinero cerrado. Pueden interactuar entre sí en un espacio amplio y disponen de ponederos.
  • Tipo 3: gallinas criadas en jaula.
    Es el método de cría más habitual. Las gallinas viven en jaulas de reducido tamaño. Este método de recolección es más eficiente desde el punto de vista industrial, los huevos  no se ensucian con estiércol entre otras ventajas higiénicas, sin embargo,  desde el punto de vista bienestar animal se sitúan en el último lugar, lo que incide, junto con su alimentación exclusiva de piensos preparados, en la calidad final del producto.