Cuidado con los microcréditos

Los microcréditos pueden desembocar en un  sobreendeudamiento mayor y difícil de solucionar y con frecuencia esconden clausulas consideradas abusivas.

Defensa del Deudor, considera que los créditos rápidos o microcréditos generan en un primer momento que el endeudado encuentre una liquidez rápida pero en muchos casos y con un uso abusivo, desemboca en un estado de insolvencia económica. En  muchos casos, llegado a esta situación, los clientes pueden acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad, vigente en España desde 2015. Esta medida brinda la posibilidad a una persona física o jurídica que debe una cantidad de dinero determinada de condenar o exonerar esa deuda. Tal y como su nombre indica, la Ley Segunda Oportunidad es una nueva opción para generar acuerdos con los acreedores, condenar o exonerar las deudas. En la práctica, se perfila como una excelente herramienta legal para que las personas agobiadas por las deudas puedan retomar su día a día.

¿Son los microcréditos gratuitos?

Una persona que se encuentre en un aprieto económico momentáneo, puede verse seducido por las promesas de los microcréditos. Ve un artículo que no se puede permitir y, aunque va muy justo de dinero, da con un anuncio de una de esas empresas que aseguran que le pueden prestar desde 100 a 200 euros hasta 500 o 600 sin problema alguno y con comisiones ínfimas.

De hecho, según la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) es muy posible que en el primer préstamo que se realice no se apliquen apenas comisiones o incluso se vean laxos en el tiempo de devolución, de tal modo que el microcrédito parece gratuito. Bien es cierto, que esto constituye una práctica para fidelizar a los clientes, puesto que las entidades que los ofertan saben que la situación económica no mejorará a corto plazo y pronto surgirá un nuevo deseo o necesidad.

Otro de los problemas de este tipo de créditos es que, además de tener un interés alto, seguramente difícil de devolver por alguien en apuros, las entidades prestatarias castigan de forma brutal los retrasos en el pago. En algunos casos existen cláusulas que  comprometen, si no se devuelve el dinero en el plazo fijado, un interés de demora diario muy elevado, además de continuar aplicando el TAE y diversos cargos por penalizaciones por retrasos. Al solicitar el préstamo, estás aceptando estas penalizaciones.

La Ley de Segunda Oportunidad, una tabla de salvación ante los microcréditos

Desde su nacimiento en 2015, la Ley de Segunda Oportunidad constituye una tabla de salvación para personas sumidas en la espiral de los microcréditos. Posibilita que una persona física o jurídica se remita a un proceso similar al que se acoge una empresa cuando quiebra. Los únicos requisitos que han de cumplir las personas que se amparen en ella es acreditar que no posee un patrimonio para hacer frente a las deudas o que este ya se ha liquidado.