Cómo construir un jardin vertical

En los últimos años se han popularizado el jardín vertical, una forma nueva, innovadora y original de decorar los interiores y ver las fachadas de los edificios desde una perspectiva ecológica.

La tecnología y la experimentación en el campo de la construcción con vistas a la sostenibilidad avanzan cada vez más, y en los últimos años se habla no solo de un tejado verde, sino también de una fachada verde o un jardín vertical.

El jardín vertical puede ser de tres tipos:

  1. Ecologismo indirecto
  2. Ecologismo directo
  3. Con elementos contenedores

En la primera solución, se eligen plantas trepadoras y se plantan en el suelo; en la segunda, las plantas se anclan directamente a la fachada del edificio; y en la última solución (la más utilizada), se insertan mallas metálicas, cables o espalderas de diversos tipos y se anclan a la estructura de la fachada del edificio. Este sistema se llama Living Wall y permite una mezcla de esencias vegetales debidamente regadas por un sistema de riego automático.

Ventajas del jardín vertical natural

  • Aprovecha una superficie que de otro modo sería inutilizable y al mismo tiempo crea un microclima especial y mejora la calidad del aire.
  • Una fachada de este tipo también contribuye al aspecto termofísico del edificio, consiguiendo una importante reducción de la temperatura y un ahorro en el consumo de energía y, por tanto, también en los costes de calefacción y refrigeración.

Hemos de identificar también algunos negativos que es conveniente tener en cuenta. Uno de los principales inconvenientes de un jardín de este tipo es el coste del riego, pero sobre todo el coste del mantenimiento (tanto rutinario como extraordinario) que debe ser constante y eficaz.

Partiendo de la base de que el jardín vertical debe estar bien diseñado con especies autóctonas y bien dispuesto, hay que considerar que al ser un “elemento vivo” debe cuidarse y mantenerse, como se hace con un jardín normal. Las plantas crecen, pueden morir, pueden nacer otras nuevas y así sucesivamente. Sin embargo, es evidente que estos costes se justifican con las enormes ventajas de esta solución.

Jardín vertical natural de interior

Además de utilizarse para cubrir las paredes exteriores de los edificios, el jardín vertical también puede utilizarse en el interior de la vivienda, una idea original que aporta bienestar y originalidad. Los jardines verticales para interiores de oficina o empresa son cada vez más solicitados, ya que aportan muchos beneficios a estos espacios.