¿Cómo ahorrar en la factura energética de la segunda vivienda?

Con motivo de las vacaciones de Semana Santa miles de ciudadanos se han desplazado a su segunda vivienda a disfrutar de unos días de descanso. Tener una segunda casa supone pagar otra factura de luz más y, con el precio de la electricidad que hay en estos momentos, es importante conocer cómo se puede ahorrar costes. De la mano de Gana Energía publicamos  algunos trucos para ajustar el contrato de la segunda vivienda al máximo y conseguir un ahorro a final de mes.

  • Potencia contratada
    La potencia contratada determinará la cantidad de kilovatios que se pueden consumir a la vez, es decir, cuántos electrodomésticos pueden funcionar a la par. Al ser un gasto fijo en la factura que hay que pagar, incluso aunque no se haga consumo, en la mayoría de hogares vacacionales se recomienda minimizar la potencia y organizar el consumo de la forma más eficiente posible. Por ello, hay que analizar los aparatos que realmente se necesitan conectados, tanto cuando se hace uso de la vivienda como cuando no se está. Además, gestionar una bajada de potencia con la eléctrica tiene coste, pero subirla tiene un precio mucho mayor o, incluso, hay comercializadoras que solo permiten un cambio de potencia al año. La forma más sencilla para saber si se tiene contratada la potencia adecuada es conectar todos los electrodomésticos a la vez y comprobar si saltan o no los plomos. En caso de que no salten, lo más probable es que sea necesario bajar la potencia.
  • Controlar el consumo eléctrico y contratar tarifas de luz económicas
    Este es uno de los aspectos más importantes que influyen en el precio de la factura de luz. Conocer el consumo energético es fundamental para elegir el tipo de tarifa correcta para la segunda vivienda. Se recomienda ajustar las costumbres de uso según los tramos horarios para ahorrar.  Por ejemplo, durante esta Semana Santa, el Viernes Santo y durante el fin de semana, se ha facturado el consumo sobre el periodo valle -el más barato- por ser festivo nacional.
  • Revisar el contrato de luz de la segunda vivienda
    Algunos contratos llevan incluidos servicios adicionales, como el mantenimiento o el seguro de pago, de los que se puede prescindir en una segunda vivienda. Cabe recordar que no es necesario contratar la misma tarifa en todas las casas, ya que no se da el mismo empleo a la segunda residencia que a la vivienda habitual.
  • ¿Dar de baja la luz?
    Si se hace uso de una vivienda vacacional durante poco tiempo al año, es posible que el usuario se plantee dar de baja el suministro durante las temporadas en las que no esté. Esto puede ser un gran error, ya que volver a darla de alta no es barato y se pueden perder derechos ya adquiridos con la compañía eléctrica. Lo recomendable es dar de baja la luz solo si no se va a visitar la vivienda durante más de un año, puesto que el coste de volver a dar de alta puede llegar a absorber el ahorro que se puede conseguir al dar de baja el suministro.
  • Desconectar los aparatos cuando se abandone la vivienda
    Al acabar las vacaciones en la casa vacacional, es recomendable desconectar el cuadro eléctrico para que el consumo eléctrico se reduzca al mínimo. Eso sí, es importante vaciar el frigorífico y congeladores para evitar que los alimentos se echen a perder. Este consejo puede aplicarse también en la vivienda principal mientras se esté de vacaciones.
  • Tener una vivienda eficiente
    Este tipo de viviendas son las que, gracias a sus características, permiten tener un ahorro energético relevante. A través del certificado de eficiencia energética se informa de las características del inmueble referentes a la luz, la orientación, tamaño, situación y emisiones de CO2. Por ello, siempre que sea posible, se debe priorizar la instalación de sistemas de calefacción, refrigeración y luz eficientes -aunque se debe anteponer los medios naturales a los artificiales-, uso de electrodomésticos y dispositivos eficientes y favorecer las energías renovables.