EL MICROMECENAZGO PUEDE IMPULSAR EL SECTOR ‘LADRILLO’

El micromecenazgo, también conocido por su denominación inglesa “Crowdfunding”, es un sistema que permite la financiación de un sinfín de proyectos y no únicamente por su vertiente dadivosa sino también esperando  su lógica contraprestación. Porque este acto benéfico lo es para todos. Las redes de esta moda alcanzan un sector necesitado de nuevos estímulos como es la construcción.

casa en sueñoFrente al escaso incentivo del ciudadano medio para ahorrar en inversiones a plazo fijo y  un tipo de interés bajo,  el micromecenazgo puede ser una oportunidad de bajo riesgo y rentabilidades altas.

Por ejemplo, es posible por una inversión única de 500 euros comprar una participación de una vivienda y recibir a cambio ingresos mensuales de alquiler además de una plusvalía si se procede a la venta.

‘Housers’ http://housers.es/es es un proyecto pionero en España que viene de la mano de dos emprendedores, Antonio Brusola y Álvaro Luna, que lo catalogan  su portal como “El primer portal de crowdfunding inmobiliario”.

Tal y como indican la gente corriente puede invertir comprando viviendas a modo de participaciones en función de su aportación o prestando dinero a promotores. Existe un mínimo tipificado que como ya hemos dicho es de 500 euros  y un máximo de 3.000 euros por proyecto y 10.000 euros invertidos en un periodo de 12 meses en la plataforma.

Al estilo de los mejores inversores se puede optar por diversificar el montante de la inversión en diferentes viviendas, locales o naves.

Un ejemplo es un de proyectos en fase de inversión, de  viviendas de 46 metros y dos dormitorios en la zona de Avenida de la Albufera de Madrid que precisa  la financiación de 80.500 euros destinados en parte a una reforma y cuya rentabilidad bruta esperada en un periodo de cinco años es de un 67,8 %.

Las ganancias se multiplican con las previsiones de captar 300 millones de inversión en los tres próximos años y más de 1.500 viviendas para que sean compradas por sus inversores.

Este modelo que ya está en plena expansión que alcanzará más de 250 millones de euros en 2016, de los cuales el 15 % se destinará al sector inmobiliario.